Tras una inundación o un incendio, la reclamación depende de lo que puedas demostrar. Fotografía cada estancia, etiqueta cada objeto, anota su valor y exporta el inventario para el Consorcio de Compensación de Seguros o tu aseguradora.
Hasta que pase el perito, guarda los objetos dañados o, si no puedes, fotografíalos con la etiqueta visible.
Tu póliza dice cómo se indemniza. Anota ambos valores: la diferencia puede ser grande.
Puedes pedir una indemnización complementaria sin devolver lo cobrado, y apoyarte en un perito propio.