El procedimiento monitorio es la forma más sencilla de reclamar una deuda que puedes demostrar con un papel: una factura, un contrato, un mensaje. La petición inicial no necesita abogado ni procurador.
El juzgado requiere al deudor para que pague en 20 días.
Se archiva y cobras. Fin.
El juzgado dicta decreto y puedes pedir la ejecución: embargo de cuentas, nómina o bienes.
Pasa a juicio verbal u ordinario. Por encima de 2.000 €, necesitarás abogado y procurador.
Antes de acudir al juzgado, comprueba si tu caso exige un intento previo de acuerdo (MASC) y guarda la prueba de tus requerimientos.